Por Sergio Pérez,

Cuando te haces autónomo, una de las primeras dudas que aparecen es clara: ¿qué impuestos tengo que pagar y cuándo?
Conocerlos bien no solo evita sanciones, también te permite organizar mejor tu negocio y tomar decisiones con más tranquilidad.

En este artículo repasamos los principales impuestos que afectan a los autónomos en España, explicados de forma sencilla y basándonos en la información oficial de la Agencia Tributaria (AEAT) y la Seguridad Social.

El IRPF: el impuesto sobre lo que realmente ganas

El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) grava el beneficio que obtiene el autónomo por su actividad. Es importante entender que no se paga por lo que facturas, sino por lo que ganas una vez restados los gastos deducibles.

A lo largo del año, el autónomo va adelantando parte de este impuesto mediante pagos fraccionados trimestrales. Más adelante, en la declaración anual de la renta, Hacienda regulariza la situación en función de los ingresos reales.

El IVA: un impuesto que no es tuyo

El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) es uno de los impuestos que más confusión genera. El autónomo no paga el IVA de su bolsillo, sino que actúa como intermediario entre el cliente y Hacienda.

Funciona así: cobras IVA en tus facturas y pagas IVA en tus gastos. Cada trimestre se declara la diferencia entre ambos importes. Si has cobrado más del que has pagado, ingresas la diferencia. Si has pagado más, puedes compensarlo o solicitar devolución.

Retenciones de IRPF: cuando actúas como intermediario

Si tienes trabajadores, colaboras con otros profesionales o alquilas un local, tendrás que retener una parte del IRPF en determinados pagos y posteriormente ingresarlo a Hacienda.

Este dinero no es un gasto ni un ingreso, simplemente lo recaudas y lo entregas a la Administración. Es una obligación muy habitual en negocios con empleados o colaboradores externos.

La cuota de autónomos: Seguridad Social

Además de los impuestos, el autónomo debe pagar la cuota mensual a la Seguridad Social, que le da derecho a prestaciones como asistencia sanitaria, jubilación o bajas laborales.

Desde la implantación del sistema de cotización por ingresos reales, la cuota depende de los rendimientos netos del autónomo y se ajusta posteriormente si es necesario.

Otros impuestos que pueden afectarte

Dependiendo de la actividad, pueden existir otros impuestos o declaraciones informativas, como operaciones intracomunitarias, comercio electrónico o regímenes especiales de IVA. No todos los autónomos están afectados por los mismos modelos, por lo que es importante conocer bien tu caso concreto.

La clave no es solo pagar impuestos, sino entenderlos

Muchos problemas fiscales no vienen por mala fe, sino por desconocimiento o desorganización. Entender qué impuestos te afectan, cuándo se presentan y cómo se calculan es fundamental para llevar un negocio sano.

Contar con una buena organización y herramientas que centralicen facturación, gastos e impuestos puede marcar la diferencia entre improvisar cada trimestre o trabajar con tranquilidad.